VEINTE PALABRAS
Se encuentra Fidel Castro con Pepito y le pregunta:
- Oye, niño, ¿tú sabes quién soy yo?.
- No, señor, no sé quién es usted.
Fidel, enojado porque Pepito no le reconoce, lo castiga:
- Por no conocerme, te voy a castigar a decir veinte palabras que empiecen con la letra "C", para que nunca más te olvides de mi nombre, que es Castro.
Y Pepito dice:
- Bueno, aquí voy:
- Compañero, Comandante Castro, ¿cuándo carajo comeremos cangrejos con cerveza de cristal como comen los cabrones come mierda del comité central comunista cubano?.
Y Fidel, sorprendido, exclama:
- Coño!.
A lo que responde Pepito:
- Vaya!. Esa fue la que se me olvidó
______________________
ESTATUA DE MARTÍ
Fidel Castro desesperado ante la situacion de Cuba se sienta en la plaza de la revolución y se dirige a la estatua de Martí:
- Por favor Martí, ayúdame a resolver el problema de mi país.
Y al rato siente una mano que le toca el hombro y le dice:
- Si quieres que te ayude tráeme un caballo.
Fidel, asustado, sale corriendo y le hace el cuento a su hermano Raúl, el cual quiere comprobarlo por sus propios ojos y acompaña a Fidel a donde se encuentra la estatua de Martí. Fidel repite su pedido y al poco rato Martí le contesta:
- Te dije que me trajeras un caballo, no un burro.
______________________
ATROPELLO
Estaba Fidel con su chófer paseando en su auto a toda velocidad, cruzando el campo, cuando derepente ¡zas!, atropellan a un chanchito.
- ¿Qué hacemos? - preguntó el chófer -.
- Busca al dueño del cerdo, explícale el accidente y dale un dinero a cambio - respondió el presidente -.
Así pasó una, dos, tres... al cabo de 6 horas, se apareció el chófer, totalmente despeinado, con la camisa fuera...
- ¿Qué pasó? - preguntó Fidel -.
- Me demoré porque el dueño del cerdo me invitó a comer, después la mujer me regaló estos puros y un rico vino, y además hice apasionadamente el amor con su hermosa hija de 17 años.
- Increíble, ¿cómo lo hiciste?.
- Fue fácil - responde el chófer -, lo único que dije fue:
- Hola, soy el chófer de Fidel Castro y acabo de atropellar al cerdo.
__________________
FIDEL EN EL INFIERNO
Fidel muere y llega al cielo pero no estaba en la lista, así que San Pedro lo manda al infierno. Cuando llega al infierno Satanás lo recibe y le dice:
- ¡Hola Fidel!, te estaba esperando, pasá que acá estarás como en casa. Fidel le responde:
- Gracias Satanás pero estuve primero en el cielo y dejé olvidadas mis maletas allá.
- No te preocupes - responde Satanás -, voy a enviar a dos diablitos a recoger tus cosas.
Así es como dos diablitos llegan a las puertas del cielo pero las encuentran cerradas pues San Pedro estaba almorzando.
- No importa - le dice uno al otro -, trepamos la puerta y sacamos las maletas sin molestar a nadie.
Empiezan a subir la puerta cuando dos angelitos que pasaban por allí los ven y un angelito le dice al otro:
- No hace ni diez minutos que Fidel está en el infierno y ya tenemos refugiados.
________________
PISCINAS
¿Por qué en Cuba no hay piscinas?.
Porque todos los que saben nadar se han ido a los EEUU...
___________________
EN LA ESCUELA
Una maestra cubana dice a los niños que hagan una composición con un tema de la revolución y al terminar manda a Pepito a que lea la suya:
- Yo tengo una gatita que ayer tuvo cinco gatitos y todos los gatitos son revolucionarios.
La maestra al ver que Pepito sabía que hasta los gatitos deben ser revolucionarios propone al director de la escuela que llame al inspector para que oiga la composición. Pasados tres dias llega el inspector a la escuela y la maestra muy diligente pide a Pepito que lea su composición y Pepito lee:
- Yo tengo una gatita que hace cinco días tuvo cinco gatitos y tres son revolucionarios.
Al oir esto la maestra reacciona rápidamente y le dice:
- Pepito, la primera vez que leíste tu composición dijiste que todos los gatitos eran revolucionarios, ¿que pasó?.
- Bueno maestra, es que dos ya abrieron los ojos.
_________________
RETRATO
La maestra cuelga un retrato del presidente Bush y pregunta a la clase:
- ¿De quién es este retrato?.
Silencio absoluto.
- Les voy a ayudar un poquito. Por culpa de este señor estamos pasando hambre.
Pepito dice:
- ¡Ah, maestra!, es que sin uniforme y sin barba no lo reconocí